Psicología de la Salud. La importancia de nuestro Estilo de Vida en la salud

Psicología de la Salud: Salud y comportamiento

El comportamiento de las personas (su estilo de vida) es un factor determinante de la salud y la enfermedad. Cada vez se investiga más acerca de cómo el estilo de vida de la persona influye en su salud.

Practicar un estilo de vida saludable implica, entre otras cosas:

  • Tener una buena higiene del sueño y descansar correctamente (lo que incluye también el ocio y tiempo libre).
  • Tener una adecuada alimentación, es decir, qué se come, pero también cómo se come.
  • Mantener un Índice de Masa Corporal adecuado (que viene de la relación entre el peso, talla y edad).
  • Evitar el consumo de alcohol, tabaco y otras drogas.
  • Practicar ejercicio físico regular.
  • Manejar de forma adecuada el estrés.

Las campañas de prevención y promoción de la salud que se llevan acabo en la actualidad tiene como objetivos principales: cambiar los hábitos poco saludables y prevenir el desarrollo de hábitos de salud inadecuados.

En un reciente estudio realizado por el grupo de investigación en Cáncer Colorrectal del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (IDIBELL), liderado por Víctor Moreno, y vinculado al Instituto Catalán de Oncología (ICO), la Universidad de Barcelona (UB) y el CIBER de Epidemiología y Salud Pública (CIBEResp), se constata que el estilo de vida es más importante que la genética para determinar el riesgo de cáncer de colorrectal.

Este equipo de investigadores ha desarrollado el primer modelo de predicción del riesgo de cáncer de colon y recto basado en datos de España que combina información genética con estilos de vida.

Su trabajo, publicado por la revista Scientific Reports, destaca la importancia de mejorar el estilo de vida para disminuir el riesgo de cáncer de colon y propone utilizar información genética, combinada con el estilo de vida, para subdividir la población en diferentes grupos según el riesgo de cáncer de colon y así afinar el método de detección precoz (cribado) actual.

Los datos de este estudio multicéntrico, que contó con 10.106 participantes, ha permitido concluir que el estilo de vida determina más el riesgo de cáncer que la genética. Han calculado que el cambio de un sólo factor de riesgo en el estilo de vida (por ejemplo, tener un peso saludable), podría compensar hasta en 4 puntos la predisposición genética (tener alelos de riesgo).

Como así señala Gemma Ibáñez, digestóloga y primera autora del estudio, «Esto es importante teniendo en cuenta que el estilo de vida, a diferencia de los rasgos genéticos, es algo modificable, mientras que la susceptibilidad genética la heredamos de nuestros padres».

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